Con una trayectoria profesional vinculada al mundo del café que se inició hace 27 años cuando se trasladó a Colombia a trabajar, Ricardo Oteros dirige actualmente Supracafe y es también docente en el Curso de Sumiller Profesional que se imparte en la Escuela de Catas, Maridaje y Análisis Sensorial de Alicante, organizado por la Cámara de Comercio de Alicante y la Unión Española de Catadores. Con este amplio bagaje, Oteros explica que la tendencia a creer que un buen café es “amargo, fuerte y oscuro” es un mito y argumenta con conceptos claros las amplias posibilidades que nos brinda esta bebida.

Originario de la provincia de Kaffa en Etiopia, el café llegó a Europa alrededor del siglo XVI, a través de los peregrinos que viajan a la Meca. Actualmente su consumo está extendido por todo el mundo, aunque las preferencias a la hora de tomarlo varían sustancialmente de unos lugares a otros. Ricardo Oteros apuesta por el conocimiento de las nociones fundamentales de este producto para obtener el máximo placer de una taza de café.

Para Oteros resulta imprescindible saber cuáles son las dos principales especies botánicas de café, ya que expresaran cualidades muy diferentes en su consumo. La Arabica, que crece a una altura de entre 1.000 y 2.000 metros, proporciona un café suave, con acidez y un cuerpo promedio de 1.2%, mientras que la Robusta, crece entro 0 y 700 metros de altitud y da un café más amargo, terroso y con un cuerpo promedio de 2.0%. Otro dato fundamental para calibrar la calidad del café es saber si ha pasado por el proceso de lavado o no y el tueste a que ha sido sometido el grano.

Estas distintas variables proporcionan cafés totalmente distintos con una gama de aromas que abarcan desde los cítricos y florales hasta los terrosos y amargos, facilitando su conocimiento que cada persona escoja el que más se adecua a sus preferencias personales, salvando el dogma de que un buen café ha de ser oscuro, fuerte y amargo.

Uno de los conceptos utilizados habitualmente para referirnos al cafés y que Oteros nos explica  es torrefacto, término que indica que el grano se tuesta con una adición de azúcares (hasta un máximo de 15% según la Ley). Este azúcar se carameliza y recubre el grano, y al preparar la bebida se disuelve, proporcionando un color negro y sabor amargo. En cuanto a los descafeinados es importante saber que la cafeína no se puede eliminar totalmente y que existen variedades de café con una proporción muy baja de cafeína y que evitan a los granos procesos de descafeinización que pueden resultar más perjudiciales que la cafeína.

El café es por tanto un producto repleto de matices que ofrece múltiples variedades (según variedad, procedencia, elaboración y preparación), cuyo conocimiento favorece el máximo disfrute.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

¿Estás buscando algo?

Utiliza el formulario siguiente para buscar en la web:


¿Todavía no has encontrado lo que buscabas? Deja un comentario en un artículo o contacta con nosotros. Nos pondremos en contacto contigo en el menor tiempo posible. ¡Gracias!

¡Estamos donde tú estás!

Mira dónde nos puedes visitar